Comentario a este artículo de Antonio Maestre publicado en elDiario.es:
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/profes-objetivo-principal-nuevo-fascismo_129_12012731.html
No puedo estar más de acuerdo contigo, Antonio, y el asunto no es de ahora, aunque en los últimos tiempos con el advenimiento de los Trump, los Bolsonaro, las Meloni y demás ralea (sin olvidar a los Feijóo, los Abascal o los Alvise patrios) el asunto haya ido a más.
No hay nada peor para los fascismos que la independencia de pensamiento. En tiempos estaba en buena parte de la prensa, en los albores de la Transición, y la enseñanza privada no era mayoritaria; ahora todo ha cambiado: La prensa escrita no digital es mayoritariamente de derechas, cuando no de extrema derecha y abiertamente mentirosa y reaccionaria.
La enseñanza privada va viento en popa, subvencionada en creciente porcentaje en todas las comunidades autónomas. En algunas, como la de Madrid, ya se trabaja desde el gobierno autonómico directamente en contra de la enseñanza pública y se la priva paulatinamente de los presupuestos que engordan, en similar porcentaje, a la privada.
Y no termina aquí el ataque a la enseñanza pública. Las últimas reformas en la enseñanza universitaria y, sobre todo, en la secundaria así lo atestiguan.
En la enseñanza secundaria se ha establecido la evaluación por competencias, el paso de curso por imperativo legal y otras lindezas semejantes como la mejor solución para luchar contra el abandono o el atraso escolar; al tiempo que se aumentan las ratios profesor - alumno, se reducen los profesores a apoyo y las dotaciones y presupuestos en la enseñanza pública.
Acabemos con la enseñanza pública y tendremos, antes pronto que tarde, los mimbres adecuados para hacer el cesto del fascismo moderno. De momento en esas estamos.
Aprovecho la ocasión para recomendar un libro, tan oportuno como necesario, para entender el problema actual de la enseñanza secundaria en nuestro país:
Escuela y libertad de Javier Mestre y Carlos Fernández Liria. Editorial Akal
Explica a la perfección la situación actual a la que se refiere Antonio Maestre en su artículo.
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