Lo que sigue son mis comentarios a este artículo aparecido en InfoLibre:
https://www.infolibre.es/politica/grandes-catastrofes-naturales-democracia-han-cerrado-condenas-responsables-politicos_1_1892891.html
En esta ocasión pasará otro tanto, como
siempre, y no solo en las catástrofes naturales; en las otras también.
- Accidente del Yak 42. El máximo
responsable, Federico Trillo, se fue de rositas.
- Accidente de tren en Angrois. Solo pagó,
aparte del conductor, un político de segunda fila, pero no los que ordenaron
eliminar el sistema de frenado automático para abaratar el coste.
- Accidente de Metrovalencia en 2002. Se
saldó con cuatro condenas ¡a 22 meses de prisión! al cabo de 20 años.
Hay muchos más casos en que una y otra y
otra vez las consecuencias de un desastre provocado por políticos lo terminan
pagando los ciudadanos, o el erario que es lo mismo. En este caso los ejemplos
son legión. Por citar solo algunos:
- La Ley del Suelo de Aznar que conllevó
el urbanismo salvaje y la "burbuja del ladrillo" y el posterior y
delictivo rescate de los bancos por el gobierno de Rajoy con un importe de
decenas de miles de millones de euros (y algunos más, que todavía colean, por
los pisos de la Sarev) que pagaron, una vez más, los ciudadanos. Ningún
político fue a la cárcel. Mucho peor, uno de los responsables directos, Luis de
Guindos, pasó a ser el vicepresidente del Banco Central Europeo, puesto en el
que aún sigue.
- Desecación de Doñana por el esquilmado
de acuíferos mediante pozos ilegales, permitidos por los gobiernos locales y
autonómico de Andalucía.
- Contaminación del Mar Menor por vertidos
agrícolas e industriales sin control alguno. De nuevo responsables políticos
locales y autonómicos.
- Contaminación de las rías gallegas por
residuos sin depurar permitidos por ayuntamientos sin depuradoras o con
depuradores que no funcionan, amparados por una Xunta de Galicia que lo permite. Esto por no hablar de la
macrocelulosa que Altri proyecta construir en el corazón de Galicia y que
contaminará el río Ulla y la ría de Arousa sin remisión… con el aporte de 250
millones de euros que la Xunta de Galicia del PP está deseando hacer.
No es de ahora. Estos políticos y sus
malas artes esquilmando lo público vienen de antiguo, de la dictadura. El caso
del aceite de Redondela, o el del envenenamiento masivo con aceite de colza
adulterado son buena prueba de ello.
La tan aclamada, por algunos, Transición
debió poner fin a todo esto pero; en su lugar permitió que las malas artes
políticas y económicas de la dictadura siguieran en pleno ejercicio y
adaptándose a los nuevos tiempos. Todos estos políticos son los mismos o los
herederos directos de aquellos. Y nosotros los seguimos votando.
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